- Frutos secos y nueces. Una cena tardía no debe convertirse en una comida completa; solo necesitas eliminar la sensación de hambre que te impide conciliar el sueño. Un puñado de frutos secos o nueces (no más de 50 gramos) te ayudará a saciar el hambre. Contienen muchas vitaminas y oligoelementos valiosos que, consumidos con moderación antes de dormir, no provocan aumento de peso.
- Productos lácteos fermentados. El kéfir bajo en grasa, el requesón y el yogur natural ayudan a combatir el hambre. Estos productos aportan proteínas y probióticos, que tienen un efecto positivo en el tracto gastrointestinal.
- Gachas de avena. A veces, antes de dormir, puedes permitirte comer una pequeña porción de gachas de avena sin levadura, por ejemplo, de trigo sarraceno o avena (¡sin leche!).
- La lista de alimentos saludables antes de dormir también incluye hummus, requesón y manzanas. El hummus es un refrigerio excelente, pero conviene comerlo con verduras en lugar de pan o productos de harina. Puedes comer queso bajo en grasa con verduras o manzanas asadas preparadas sin azúcar ni miel.
